- Este sitio web intenta recopilar hechos, acontecimientos y vivencias de los alumnos, maestros y vecinos que forman parte de la historia de la querida escuela 147 (ex 236).
- Siempre que se "hace" se corre el riesgo de algún error u omisión por lo que pedimos disculpas si esto ocurrió.
- Agradecemos la desinteresada colaboración de todos aquellos que con muy buena disposición han participado narrando historias, aportando datos o acercando fotos.
- Y también gracias a todos los anónimos que con su accionar han permitido que la escuela arribe a 75 años de labor.
Fiesta de aniversario
Historia de la escuela
Es la única escuela rural que permanece en actividad en la zona de Eduardo Castex, arribando a sus 75 años de labor ininterrumpida.
Está ubicada en el lote IX, sección 24 fracción A; Colonia La Raquel: departamento Conelo, a 15 km al sur de la zona urbana de Eduardo Castex y 5 km al oeste de la ruta nacional N°35, en el km 392.
Por resolución del 11 de junio de 1934, expediente Nº 19.493 se crea con el nombre de Escuela Nacional N° 236, e inicia sus actividades en un local cedido gentilmente por el vecino Señor: Bautista Macagno, distante 3.500 metros de su actual ubicación.
En el año de la creación de la escuela iniciaron sus estudios 28 alumnos, hijos de agricultores de la zona, pertenecientes todos a primero inferior y primero superior.
Sintiéndose la necesidad de contar con un edificio independiente, se reúnen los vecinos y se forma el 11 de septiembre de 1936 la Comisión Cooperadora “Juan Bautista Alberdi” El vecino José Suppo en gesto espontáneo, dona una hectárea de tierra, edificándose con material crudo un salón aula, una habitación y cocina. Con la presencia del Señor visitador Lisandro Pérez Luna, directoras de escuelas vecinas, alumnos y vecinos el día 17 de noviembre de 1937 se inaugura el edificio que funciona hasta el día 18 de septiembre de 1940, fecha en que fue clausurado por deficiencias edilicias Continúa entonces desempeñándose en el local cedido anteriormente, pero ahora por el vecino Señor Sebastián Macagno.
Por expediente N° 28020 en el año 1940 el Consejo Nacional de Educación acuerda refaccionar el edificio y construir una nueva sala, la galería y el aljibe, una vez finalizados los trabajos la institución se traslada definitivamente al edificio. A través de los años con la participación constante de la Cooperadora y vecinos, se construye un galponcito, se coloca piso de mosaicos y se realizan actividades de mantenimiento. y se efectúan las gestiones pertinentes para ir incorporando la red eléctrica y su instalación, así como otros avances tecnológicos.
En el año 1949 se organiza la Asociación de Ex alumnos y el 20 de junio de ese año se inaugura un mástil erigido en el patio del establecimiento, construido por los alumnos con materiales donados por la cooperadora y particularmente por miembros de dicha institución.
Al finalizar la década del 40 y a comienzos de la del 50 cobra relevancia el “Museo escolar Florentino Ameghino”, el 26 de septiembre de 1949 llega un dm3 de Tierra Histórica del campo de San Lorenzo. En el transcurso de 1951 la escuela recibe muestras del carbón Yacimiento Presidente Perón de Río Turbio, provincia de Santa Cruz y hematina roja, hierro de Zapla provincia de Jujuy.
En noviembre de 1974 por resolución del Honorable Consejo Nacional de Educación, expediente N° 11402/904, la escuela pasa a revistar en tercera categoría, creándose un cargo de maestra de grado, medida que se hizo efectiva a partir del curso lectivo 1975.
En los años posteriores se efectúan las gestiones pertinentes para ir incorporando la red eléctrica y su instalación, así como otros avances tecnológicos.
En 1984 arriba a su cincuentenario funcionando ya como Escuela provincial N°147, se realiza un acto en la escuela muy emotivo que contó, entre otros, con la presencia del señor gobernador de la provincia Ruben H. Marín. Se culmina con una cena muy importante en el salón de la Sociedad Española de Eduardo Castex.
En el año 1991 fallece el ex docente Alberto Arias quien había pedido se esparzan sus cenizas en La Pampa; un grupo de ex alumnos deciden hacerlo en el predio de la escuela el 28 marzo de 1992 con la presencia de alumnos, docentes, vecinos y ex alumnos; en este acto además se descubrió un monolito en su homenaje a la izquierda de la entrada del predio escolar.
El 11 de mayo de 1994 la escuela festeja sus bodas de diamantes y recibe una nueva bandera de ceremonia otorgada por el Rotary Club y entregada por la Señora del fallecido ex alumno Nelso Macagno cumpliendo así su deseo expresado en vida. En este mismo acto el establecimiento recibe el nombre de Alberto Arias en deferencia al director que nunca olvidó su paso por la escuela.
En 1996 la escuela recibe la primera computadora para uso pedagógico y administrativo, la impresora primeramente fue de uso compartido con otras escuelas rurales.
La matrícula siempre estuvo constituida por alumnos de la zona, hijos de colonos y empleados rurales; logrando su mayor registro de aproximadamente 50 alumnos en los años 1944 y 1945. En estas últimas décadas se produjo una emigración de familias rurales a zonas urbanas y por ende, ha bajado la matrícula de alumnos. Pero se observa una intención férrea por parte de los Ministerios de Cultura y Educación Provincial y Nacional, tendiente a garantizar la educación de los alumnos rurales; muestra de ello es el dictamen y la aprobación el día 14 de diciembre de 2006 de la Ley de Educación Nacional, que constituye la educación rural como modalidad del sistema educativo. Actualmente se promueven acciones de desarrollo de propuestas pedagógicas que contemplan alternativas para que los docentes trabajen articuladamente y reciban orientación en la atención de plurigrados.
Año 1984: el cincuentenario

La Comisión de Festejos estuvo constituida por: Presidente: Abel Macagno; Secretario: José Macagno; Tesorero Luis Avalle, vocales: Juan Macagno, Héctor Servetti; Omar Macagno y Omar Soncini. Intenso fue el trabajo de estas personas para que el evento cobrara el brillo esperado, pero también muy importante la colaboración de vecinos y firmas comerciales, que donaron la totalidad de la carne, bebidas y medallas otorgadas.La actualidad


Directores y docentes
1934: Directora: Demófila L. de Gutierrez . Directora:- Adelina Sarmiento de Moris Giménez.
1935-1939: Directora: Adelina Sarmiento de Moris Giménez.
1940: Director: Luis Ávila.
1941-1945: Directora: Carmen de Jiménez.
1946-1947: Director: Alberto Arias –Docente: Elena Vilas de Arias.
1948-1957: Director: Pedro Francisco Verna –Docente. María Ch.de Verna.
1958-julio 1973: Directora: Elda Nelly Romero.
Julio 1973:Directora: Lina Rajo de Motta.
1974-1982: Directora: Pastora Silvia Bruno.
Docentes:
1975: Lina Rajo de Motta.
1976: Aideé Ángela Piorno.
1983-1985: Directora: María Celia Martín de Sciarretta.
1986-1987: Directora: Sonia Beatriz Martín.
1988-1989: Directora: Isabel Benvenuto.
1990-agosto 2007: Directora: Marcela Novarini.
Agosto 2007 y continúa: Directora: Raquel Salvai.
Docentes que han efectuado suplencias cortas:
1960: Director: Norberto Carlos Portaluppi.
1963: Directora: Gladis Pontet.
1967: Directora: Ides Elva Martín.
1975: Directora: Luisa Beatriz Pepa de Martín.
1983: Directora: Susana Bollini de Vitta.
1985: Directora: Rosa Elena Prino de Pregno.
1989: Directora: Gloria Patricia Riera.
1993: Directora: Susana Fioritto de Macagno.
2008: Directora: Mariela Sojo.
Alumnos de la escuela
Las escuelas rurales presentan un contexto desde el punto de vista de las relaciones interpersonales muy especial. Se establece un vínculo muy estrecho del maestro con los alumnos, alumno-alumno, como así los padres entre sí y estos con la comunidad toda.
La enseñanza individualizada que se establece, es la ideal, permite cumplir con los objetivos pautados y los contenidos estipulados en un tiempo y espacio ideales. Dentro de este marco el proceso educativo se beneficia ampliamente; la resultante: alumnos responsables, interesados, colaboradores, solidarios y deseosos por aprender; por otra parte adquieren un sentido de pertenencia muy significativo a la escuela, que perdura en el tiempo. Esto se observa al contactarse con un ex alumno y oír con que fervor y emoción expresa el paso por la escuela rural.
Demás estar señalar que el alumno es la razón de ser de toda institución educativa y que todos los elementos que se le propicien en la niñez, son pilares fundamentales en el desarrollo de su personalidad. En este aspecto esta escuelita debe estar totalmente satisfecha, ya que haciendo un recorrido por sus ex alumnos, son todos hombres y mujeres de bien: adultos y jóvenes; algunos trabajadores incansables; otros profesionales destacados en distintas ramas; muchos, vecinos establecidos con sus familias en los campos de sus padres o abuelos que han sabido conservar o acrecentar las tierras con el mismo cariño de aquellos colonos.
Los alumnos actuales son un puñado de niños sencillos, agradables, de buenas costumbres, espontáneos, agradecidos y orgullosos de su querida escuela, con deseos de homenajearla de la mejor manera en sus “Bodas de Brillantes”
Cerca de tres centenares son los hijos de esta escuela. Vaya un saludo muy especial a cada uno.
A continuación se detalla la nómina de los alumnos del año 1934 (año de la fundación de la escuela) y los alumnos ingresantes en los años posteriores, con la matrícula.
Año 1934
Matrícula 28
Suppo, Luis
Suppo, José
Suppo, Valentín F.
Suppo, Ángel P.
Baretta, María J.
Baretta, Marcelina
Baretta, Virginia
Baretta, Juan
Rolando, Catalina
Rolando, Alfredo
Rolando, Ambrosio
Rolando, Florencia
Rolando, Marta
Rolando, José M.
Rolando, Natalio
Rolando, Paula C.
Rolando, María M.
Lagarriga, Teresa
Bono, Elia
Bono, Lucía
Montaldo, Teresa
Montaldo, Elena C.
Montaldo, Máxima
Montaldo, Catalina
Montaldo, Teresa
Gondolo, Dominga
Macagno, Juan B.
Macagno, Norberto
Año 1935
Matrícula 32
Giovannini, René B.
Kohler, José
Kohler, Francisco
Schimpf, Domingo
Schimpf, Mateo
Schimpf, Ida
Rolando, Juan
Servetti, Josefina
Servetti, Emilia
Servetti, Pedro
Schimpf, Catalina
Márquez, Dora Irma
Año 1936
Matrícula 23
López, Alicia
Suppo, Pio
Rolando, Ignacio
Kohler, Juan
Sachetti, Avenir
Año 1937
Matrícula 24
Giovannini, Henry M.
Soncini, Aurelia
Servetti, José
Aicardi, Nélida
Aicardi, Emma
Aicardi, Elena
Baretta, Silvio
Servetti, Elena
Martínez, Raúl
Año 1938
Matrícula 25
Suppo, Lino A.
Kohler, Juan
Schimpf, Miguel J.
Soncini, Nélida A.
Año 1939
Matrícula 21
Servetti, Magdalena
Año 1940
Matrícula 22
Soncini, Delia E.
Servetti, Rita F.
Giovannini, Néstor S.
Bono, José P.
Giovannini, Dante J.
Schimpf, Juan
Soncini, Aurelia C.
Año 1941
Matrícula 24
Soncini, Omar B.
Avalle, Raúl C.
Garello, Teresa
Garello, Luis A.
Año 1942
Matrícula 27
Avalle, Luis P.
Giovannini, Lilia M.
Berutto, Delmo
Berutto, Dante
Berutto, Aldo
Suppo, Ariel
Año 1943
Matrícula 40
Peinetti, Ida M.
Peinetti, Verina Ana
Macagno, José A.
Gartner, Javier
Gartner, Celia
Sartori, Leolinda
Sartori, Josefa
Sartori, Catalina
Sartori, Andrés
Sartori, Teresa A.
Macagno, Abel B.
Berutto, Osvaldo N.
Macagno, Omar A.
Rolando, Pedro
Año 1944
Matrícula 47 (año de mayor matrícula)
Sartori, Isabel
Bruno, Ernesto
Bruno, Ricardo
Bruno, Etel E.
Olivero, Catalina
Olivero, Inés M.
Olivero, José G.
Olivero, Juan
Bertozzi, Ángela O.
Año 1945
Matrícula 41
Peinetti, Eda
Año 1946
Matrícula 35
Peinetti, Nelly Dominga
Bertozzi, Adolfo
Sereno, René Oreste
Año 1947
Matrícula 25
Arias, Martha Elena
Año 1948
Matrícula 24
Gondolo, Edith María
Sereno, Edith M.
Rein, Luisa A.
Macagno, Nelso
Silvestre, Carlos
Romero, Elicia
Giovannini, Sebastián
Matrícula 22
Reim, Hugo Arturo
Peinetti, Dora Francisca
Perla, María Ana
Bottero, Norberto Nicolás
Silvestre, Eduardo D.
Matrícula 20
Reim, Héctor Antonio
Suppo, Albina María
Año 1951
Matrícula 17
Macagno, Ana María
Peinetti, Hildo
Año 1952
Matrícula 13
Juarez, Rosalía María
Reim, Hildo Alberto
Suppo, Nelly Ángela
Año 1953
Matrícula 17
Macagno, Tilda María
Macagno, Marta Nilse
Suppo, Lidia María M.
Verna, Julio Alejandro
Gondolo, Esther
Gondolo, Marta Delmi
Matrícula 20
Bonetto, Raúl Omar
Perera, Fredi
Macagno, Juan Ruben
Sartori, Luis Ángel
Año 1955
Matrícula 18
Servetti, Héctor J.
Suppo, Doris T.
Suppo, Maris Ana
Año 1956
Matrícula 20
Verna, Mabel María
Bonetto, Beatríz María
Bonetto, Marta Dora
Bruno, Norberto A.
Weht, María Catalina
Matrícula 21
Gondolo, Nelson B.
Weht, Alfonso
Aimareto, Marcos J.
Suppo, Atilio Juan
Suppo, Raúl José
Matrícula 17
Bonetto, Ricardo Atilio
Bauer, María Eva
Bauer, Elvira Ester
Perera, Novelino
Rach, Eduardo A.
Matrícula 13
Macagno, Mirta C.
Sacks, Eduardo
Año 1960
Matrícula 12
Año 1961
Matrícula 10
Suppo, Graciela Raquel
Sacks, Alicia Graciela
Año 1962
Matrícula 12
Bruno, Carlos Dante
Colombo, Domingo
Colombo, María Rita
Matrícula 15
Sacks, Rogelio
Macagno, Norberto B.
Macagno, Juan Carlos
Kohler, Omar Horacio
Schenhaiter, Juan Carlos
Gartner, Jorge Alberto
Matrícula 13
Kohler, Mabel Ester
Año 1965
Matrícula 8
Schenhaiter, Miguel Ángel
Soncini, Daniel
Bonetto, Griselda Esther
Baretta, Héctor Daniel
Schenhaiter, María Rosa
Año 1966
Matrícula 10
Kruber, Rosa Amalia
Peralta, Domingo
Gruma, Carlos Dante
Gerbaudo, Elena Lorenza
Gerbaudo, Susana Beatriz
Matrícula 10
Opezzo, Osvaldo Erzio
Testa, Irma Elva
Giovannini, Griselda E.
Año 1968
Matrícula 10
Schenhaiter, Graciela N.
Opezzo, Ariel Andrés
Herlein, Liliana Z.
Matrícula 13
Gandino, Laura Andrea
Sereno, Sergio René
Macagno, Hugo Alberto
Soncini, Mónica I.
Avalle, Adriana Beatriz
Giovannini, Sonia Mónica
Año 1970
Matrícula 15
Macagno, Claudia Bibiana
Macagno, Nora Beatriz
Sereno, Ariel Oreste
Macagno, Sonia Noemí
Matrícula 15
Avalle, Silvia Noemí
Macagno, Néstor Adrián
Año 1972
Matrícula 15
Macagno, Edgardo Ariel
Schenhaiter, Patricia S.
Año 1973
Matrícula 16
Gandino, Graciela Marina
Macagno, Nelso Ariel
Año 1974
Matrícula 17
Gandino, Marcela Marina
Macagno, Sergio Omar
Giovannini, Adrián Ariel
Macagno, Zulma Evelina
Oppezzo, Ariel Andrés
Año 1975
Matrícula 18
Macagno, Alicia Noemí
Ibarra, Delia Teresa
Testa, Hugo Ariel
Albornoz, Nora Liliana
Reim, Marina Gabriela
Matrícula 11
Reim, Alberto José
Año 1977
Matrícula 12
Liñeira, Claudio Néstor
Macagno, Leandro Ruben
Macagno, Andrea Irene
Año 1978
Matrícula 13
Bruno, Adrián Ariel
Reim, Ricardo Dante
Liñeira, Claudia Marina
Matrícula 13
Bruno, Héctor Damián
Mulatero, María Laura
Año 1980
Matrícula 15
Liñeira, Alicia Carina
Zabala, Carina Soledad
Torancio, Edgado Rubén
Mercado, Sandra Mariela
Torancio, Sergio Daniel
Mercado, Andrea Fabiana
Buffa, Claudia Cristina
Año 1981
Matrícula 18
Berutto, Esther Bibiana
Bonetto, Rosana Lis
Servettti, Germán Darío
Torancio, Mario Abel
Schreiber, Claudia Marcela
Torancio, Sergio Daniel
Schreiber, Hugo Daniel
Berutto, Lidia Beatriz
Matrícula 15
Mulatero, Daniela
Liñeira, Marcelo Javier
Matrícula 16
Bottero, Daniel Adrián
Zabala, Elda Doris
Almada, Miguel Angel
Año 1984
Matrícula 17
Guevara, Ariel Guillermo
Bonetto, Andrea Bibiana
Ríos, Carlos Nicolás
Género, Fabiana Lorena
Reales, Fabio Javier
García, Juana
Matrícula 14
Género, Paola
Servetti, Lorena
Almada, Miguel Ángel
García, Adriana
Matrícula 9
Aimaretto, Diego
Año 1987
Matrícula 12
Bottero, Diego
Soncini, Walter
Zabala, Norberto Damián
Matrícula 11
Gebruers, Daniela José
Liñeira, Pablo
Bonetto, Diego
Año 1989
Matrícula 18
Soncini, Daniela Rocío
Gebruers, Andrea Roberta
Bordorini, Anabella Edit
Liñeira, Yesica
Bordorini, Natalia Soledad
Mariángelis, Pamela
Gebruers, Etelvina Maribel
Matrícula 11
Aimaretto, Paola Lorena
Soncini, Hernán Mauricio
Matrícula 11
Liñeira, Damián Alberto
Año 1992
Matrícula 13
Gebruers, Gisela Analisa
Bonetto, Javier Hernán
Matrícula 11
Año 1994
Matrícula 8
Oppezzo, Sebastián
Año 1995
Matrícula 8
Mina, Luis Carlos
Año 1996
Matrícula 8
Oppezzo, Natalia
Año 1997
Matrícula 11
Soncini, Dino Martín
Sereno Bruno, Estefanía U.
Oppezzo, Estefanía
Oppezzo, Jonatan
Matrícula 7
Soncini, Daiana
Oppezzo, Mariana
Año 1999
Matrícula 7
Chiurazzi, Brian Miguel
Año 2000
Matrícula 6
Álvarez, Álvaro Rodrigo
Año 2001
Matrícula 7
Año 2002
Matrícula 6
Miranda, Belkis Ailén
Año 2003
Matrícula 3
Miranda, Jairo
Schreiber, Daniela Belén
Gallardo, Martín Horacio
Ross, Pablo Gastón
Año 2004
Matrícula 4
Año 2005
Matrícula 5
Lucero, Alan Yoel
Medrano, Maylén A.
Schreiber, Lucas David
Matrícula 7
Loncoy, Diego
Año 2007 - Matrícula 6; Año 2008 - Matrícula 6; Año 2009 - Matrícula 4
Voces de los maestros I
Susana “Chuchi” Arias. (Hija del maestro Alberto Arias)
“Mi papá a pesar que estuvo poco tiempo en la institución ya que ingresó en el año 1946 y 1948 pidió traslado por temor a que la escuela se cerrara por tener escasa matrícula, tuvo un cariño especial siempre por ella; fue más que maestro. Sus ex alumnos lo recuerdan como la persona que acercó la escuela a los hogares y viceversa, cosechando verdaderas amistades, prueba de ello es que mis padrinos son los Soncini, familias de esa colonia.
Antes de fallecer pide que sus restos fueran esparcidos en La Pampa, sin especificar lugar; pero cuando yo viajé con su urna estaba todo preparado para que fuese en la escuela. ¡Qué emoción tan grande! ¡Cuánta gente reunida! Fue un acto que nunca olvidaré, tiraban flores y se rezó. Yo tenía el recuerdo de los medios de traslados de antes (Sulkis, caballos) pero ese día todos se acercaron en hermosos autos y camionetas.
Tiempo después me piden el currículum de papá, para iniciar los trámites que demandaban colocarle su nombre a la escuela; hecho que se concretó en 1994.
Yo guardo con mucho amor el cuaderno de actuación suyo, donde el inspector lo felicita por haber participado con sus alumnos en la inauguración del busto de San Martín en Eduardo Castex. En estas Bodas de Brillantes entregaré el cuaderno para que quede en la escuela, como un documento histórico.”
Mensaje con motivo de cumplir la escuela primaria 75 años “afianzando cultura”. Maestro Pedro Verna (1948-1957)
“En el día 31 de mayo de 2009 me ha llamado Esther Avalle, con el objeto de dedicar unas palabras sobre el acontecimiento tan transcendente.
Recordar la historia de actuación docente del matrimonio “Cherñavsky-Verna” durante años y aceptar el gesto propuesto, es de gran valor personal y un hecho que motiva mi agradecimiento de corazón. Ambos hemos siempre valorado de la mejor manera nuestra actuación con fe, honestidad y humildad, compartiendo la solidaridad con todo el grupo de familias que complementaba la población del lote 9.
Llegamos a la escuela en febrero de 1948, trasladados de Chubut con el hijo primogénito de 8 meses y con Elicia a quien consideramos “criada” y, si analizamos, podemos decir “hija” de acuerdo a los años que está con nosotros (61 años).
Primer día en la escuela
Llegamos a la chacra de Don Luís Avalle en busca de la llave del edificio escolar, conocimos a Doña Eni y a sus hijos Carlitos y Luisito. En la oportunidad, Doña Eni me convidó con unos duraznos que resultaron ser exquisitos (tenían dos plantas); Don Luís – por su parte- me ofreció un zapallo de gran tamaño (amarrillo y verde).
Lo primero que toqué con mis manos, podría decir…acaricié, fue la Tranquera. Vi los caminos abovedados a orilla del alambrado (alrededor de 1ha). En paralelas del camino, dos hileras de eucaliptos bien ubicados.
A orilla de los caminitos colocamos varias leyendas que motivaron una visión agradable y valorable por su contenido patriótico; le daban jerarquía.
Oportunidad bien aprovechada, para que los alumnos de 5to y 6to grado escribieran las siguientes leyendas “Las Islas Malvinas son Argentinas”, “Educar al soberano”, “Las ideas no se matan”, “Con el árbol que plantas se agranda la Patria”, en maderas de Caldén y chapas como por ejemplo, la tapa de latón de un barril.
El letrero con la leyenda las “Las Islas Malvinas…” fue expuesto frente a la Ruta Nacional Nº 35- Km. 392., en el terreno del Sr. Sebastián Macagno en el año 1950 aproximadamente; con motivo de haberse registrado un problema político con Inglaterra. Al poco tiempo, las Embajadas de ambos países solucionaron el problema. El letrero permaneció alrededor de 3 años, ¿no habrá sido el primer mensaje? Luego de la guerra de 1982, esa misma leyenda fue vista en muchas rutas y caminos secundarios. Actualmente la he visto en las provincias de Entre Ríos y Corrientes pero por otras han desaparecido (una lástima).
Siguiendo el tema relacionado con las leyendas de la escuela… “Educar al soberano”, resaltando la palabra educar y su valor intrínseco en el ambiente de la población (lote 9). Los padres fueron los que primero concretaron los valores que humanamente se presupone afianzar en los hijos, de manera que durante el ciclo escolar primario, los alumnos gozaban de un proceder sumamente correcto. El maestro y su esposa han actuado en determinadas situaciones con un proceder distinto al antiguo, sin penitencias, etc.-.
El proceder cognoscitivo desarrolla mentalidad, sentido crítico, etc., que apuntan a seguir al educando al desarrollo de una personalidad “sana”. La realidad fue en principios del proceso de educación: los abuelos de nuestros alumnos, luego los padres y finalmente la sociedad. Hoy los hijos de nuestros alumnos han superado en educación y cultura llegando a la vida progresista, a las universidades, motivo de orgullo de abuelos y padres. En consecuencia el progreso da criterios nobles cumpliendo con solvencia los valores que la humanidad ha aceptado como suficientes libres, democráticos, etc.
Pienso y creo que nuestros alumnos bien educados, serán permanentes solidarios con Dios. Si mi esposa estuviera presente en este momento, expresaría el mismo criterio que continuación declaro: “de todas las Escuelas en las que hemos actuado (María ó Maruca ó Picha, mi esposa: en 10 establecimientos y 11 yo), mi corazón y mente expresa amor a la Escuela 236 , lote 9 de Eduardo Castex.”
Deseo dejar constancia solidaria del recuerdo de aquellos alumnos excelentes que hoy no están porque su “alma llegó al cielo”: Catalina Sartori, Juan Giovannini, Omar Soncini, Nelso Macagno, Carlitos Avalle.
Mensaje complementario de la labor realizada en la querida escuela con motivo de ser Maestro Normal Rural Nacional de Adaptación Regional:
Durante los recreos y en oportunidades fuera del horario escolar, siempre que deseaban colaborar los alumnos, realizamos varias iniciativas que proponían los quehaceres importantes contribuyendo en afianzar la predisposición al trabajo.
Por ejemplo: la construcción de un mástil con material de concreto que requirió de arena, pórtland, cantos rodados o cascotes de ladrillo, hierro, caños de hierro galvanizado (de 1, 2 y 3 pulgadas) ubicadas y soldadas de mayor a menor (cada una de dos metros). Actualmente se observa en buen estado (las he visto personalmente el 20/10 /2006). “La bandera ha flameado durante 59 años”.
Creo que es un honor pues me acompañaron 6 alumnos - de los mayores - en la tarea (con ropa de trabajo)-
Otro ejemplo fue la construcción del Cofre para la Bandera de ceremonia y la mesa. La bandera fue adquirida - según comentarios- por colonos que ofrecieron una bolsa de trigo a tal fin. La misma estaba confeccionada de acuerdo a la ley (características). El material para el cofre que se utilizó fue, entre otros, madera de cedro de origen francés, goma laca, lijas, géneros de seda celeste, cola, bisagras, algodón y cartón. Todos ellos adquiridos por la Asociación Cooperadora (las dimensiones aproximadas eran 75 x 48 x 40 cm). La Tarea fue realizada por alumnos de 5to y 6to grado y el maestro, quienes serrucharon, cepillaron, lijaron y prepararon la tela de seda para el interior del cofre forrando con ella y algodón su interior. El maestro sólo realizó el encastre llamado Cola de Milano. Seguidamente la labor fue lijar con las lijas gruesas y finas respectivamente a la pieza en cuestión. Luego se preparó la goma laca y se frotó (perfecta labor).
El mástil, el cofre y la mesita fueron bendecidos por el Sacerdote de Edo. Castex.
Música Maestro!
El director, quien ejecutaba Violín y Bandoneón; propuso la idea de estudiar música a los alumnos que así lo deseaban. Dos niñas y dos varones fueron interesados en el proyecto el cual consistía en solfeo, procediendo al mismo tiempo al manejo de los instrumentos.
Los alumnos que aceptaron estudiar música bailable fueron los siguientes: Alumnas “Peti” Giovannini y Peireti (no recuerdo su nombre) y los alumnos Juan Giovannini y Carlitos Avalle.
Al poco tiempo ejecutaron correctamente la música ciudadana muy aceptada por la zona: Ranchera, Valls y tango.-
Ello fue posible dado que durante los recreos, los alumnos preferían escuchar música solfeo y ejecutar. Los dos varones, también compartían el instrumento durante recreos, pero como vivían próximos a la escuela, venían por la tarde.
Antes de trasladarnos a la capital federal, los cuatro, en conjunto, tenían un repertorio de 16 composiciones entre ellas, tango (nueve de julio, el garrón, derecho viejo, etc.), Valls (sobre las olas, el jardín del amor, amor y celos, etc.) y rancheras (las margaritas, hay que aguantar el chaparrón, etc.).
Cuando se inauguró el mástil, la cooperadora, en una chacra vecina, preparó un almuerzo para los invitados especiales, familiares de los alumnos, vecinos, autoridades del pueblo, etc. Menú: Carnearon una vaquillona, prepararon el asado desde las 5 de la mañana para tener todo en orden al mediodía. También, sobre una rastra (elemento especial del colono) había lechones, corderos, pavos, etc.
La anécdota sobre el almuerzo fue que el Cura de la Parroquia pidió una tajadita de jamón crudo al chacarero, lo que fue siempre elogio de alimento. No faltó el postre: fruta y vinito...con prudencia.
En esta oportunidad, luego del almuerzo, los alumnos que estudiaron música fueron bien recibidos y aplaudidos.
Máquina de escribir:
Yo tenía una máquina de escribir ya muy usada, pero teniendo cinta en condiciones, fue bien recibida y utilizada por los alumnos y también por algunas mujeres jóvenes que acompañaban al estudiante conduciendo el famoso sulky, aprovechando la estadía en el establecimiento practicando el manejo de las teclas, utilizando todos los dedos (fue difícil). Los alumnos practicaban durante el recreo si así lo deseaban. Todavía la máquina de escribir la tengo como reliquia (me la pidió mi nieto) y lleva el nombre de “Underwood” (marca). Tiene en la actualidad 105 años.-
Para finalizar el mensaje, quiero hacerles llegar a todos nuestros alumnos, que ya son abuelitos, y familias del lote 9, “Augurios de felicidad, salud y buenas cosechas” en nombre de mi esposa (maestra también de la escuela, que ya está en el cielo) y en el mío propio.
Maestra Elda Romero.(1958-1973)

Un día hace 50 años, me lancé a la conquista …” en Eduardo Castex ¡hace falta una docente! me comunicaron en la coordinación de General Pico”.
Llegué al lote IX, plena de ilusiones, emprendiendo un camino tan soñado, con la fascinante aventura de vivir algo nuevo, donde se mezclaban deseos, temores, ansias, historias, búsquedas e interrogantes que te obligaban a recapacitar y meditar.
Los alumnos con su ingenuidad y calidez eran mi móvil ¡cuántas alegrías y algunos sinsabores! Hoy te recuerdo “Escuelita 236” actual 147 plena de entusiasmo.
Al llegar a tus hermosos 75 años, quiero saludarte, como también a todos quienes fueron mis alumnos, de los que guardo el mejor de los recuerdos. Fuiste mi primer Escuela, donde me inicié como docente y continúas siendo mi Escuela 236, por eso te saludo muy especialmente, en este día de tus “Bodas de Brillantes” y te doy gracias por haber sido una pequeña parte de tu historia”
Voces de los maestros II

La escuela N° 147 (ex 236) cumple sus “Bodas de Brillantes” y una fecha tan significativa invita a la evocación de mi desempeño como Directora (P.U.) cuando empezaba a transitar mi carrera como docente, en la ambiciosa aventura de educar, colmada de anhelos y proyectos.
Designada por la superioridad, llegué a esta institución en marzo de 1974. Así…recuerdo con nitidez verme rodeada de la inocente y contagiosa algarabía de un grupo de diecisiete niños que cursaba de primero a séptimo, al que luego se sumaron otros, y también dos de mis hijas, María Laura y Daniela, cuando iniciaron su vida escolar. Alumnos inquietos, curiosos, inteligentes, aplicados, en quienes hoy con orgullo veo chacareros pujantes, respetados profesionales, pero ante todo, hombres y mujeres que han alcanzado su realización personal.
No siempre las teorías académicas eran suficientes para dar respuestas a las demandas y necesidades en la atención de pluri-grados. Fue incesante la búsqueda de nuevos elementos y actividades para enriquecer la tarea de cada día, compartida en diferentes períodos con mis colegas Lina Rajo y Aydée Piorno.
Destaco la presencia constante y comprometida de padres y vecinos en distintas actividades, escolares y extra escolares, lo cual hizo posible la conformación de una comunidad educativa amplia y sólida que aún ahora excede las cuatro paredes del aula.
Hoy al compartir con toda esta gran familia un momento de reencuentro y alegría, estos 75años de historia donde el” hacer” hizo fecunda la siembra, deseo bregar por la continuidad de la prestigiosa y admirable labor que cumple la escuela rural en nuestra sociedad.
Maestra: Lina Rajo de Motta (1973 y 1975)
"Es necesario ir al niño para que este aprenda a aprender, que reciba de la escuela los medios que le permitan allanar sus dificultades…”
“En el día de la fecha inicia sus actividades en esta escuela nº 236,
Maestra: Aideé Ángela Piorno (1976)
“Mi paso por la escuela me ha dejado muchos recuerdos, yo estaba a cargo de los primeros grados y quiero compartir uno que evoco muy nítidamente, es el momento cuando construimos con nuestras manos, el Escudo de La Pampa, con materiales tales como telgopor, témpera y cinta argentina; realizado junto a los alumnos de cuarto grado, con todo el empeño y amor cívico”.
Maestra: María Celia Martín (1983-1985)
“Hace ya muchos años, 26 cortos años, me llamaron como maestra interina a cargo de la dirección de una escuelita rural que no había escuchado hablar por ser yo nueva en el lugar, la escuela N° 147, sentí mucho temor por la enorme responsabilidad que eso significaba. Tenía sólo 24 años, pero decidida a afrontarlo me presenté una hermosa mañana del mes de marzo de 1983. Me esperaba un grupo de papás y alumnos y la Seño Pastora para entregarme las llaves de la escuelita y presentarme a los presentes. Desde un primer momento sentí que nos íbamos a llevar muy bien y así fue.
En los tres años que estuve no recibí más que muestras de afecto.
Había en aquel momento 19-20 alumnos. Una cooperadora que no paraba de trabajar, para que nada nos faltara.
No podría olvidar el recibimiento de los niños cuando atravesaba la tranquera para ingresar al patio de la escuela.
La familia escolar se reunía un instante para esperarme y era el lugar donde comentábamos los aconteceres del día.
En marzo de 1984 sabíamos que nos esperaba un año de mucho trabajo, pues nuestra escuela cumplía sus “BODAS DE ORO”; a este acontecimiento se volcó el barrio entero, vecinos, ex alumnos, ex docentes, y docentes.¡fue maravilloso! Se armaron distintas comisiones de festejos y cada uno puso lo mejor de sí para que todo saliera excelente. Realizamos los actos centrales en agosto. A la tarde en la escuela fue el acto académico y a la noche la fiesta de Gala en la Sociedad Española de Eduardo Castex. Muchas lágrimas corrieron por ex alumnos y ex docentes que recibieron menciones y reconocimientos.
Es magnífico para mí recordar esos años de mi carrera y es imposible dejar de reconocer que fueron los mejores, pues coseché muchas satisfacciones y muchos amigos con los que hoy sigo encontrándome y tratándome con el mismo cariño de aquel momento.
Quiero agradecerles a todas aquellas familias que se brindaran con tanto amor, permitiéndome entrar en sus vidas y en la historia de mi querida Escuela N° 147.
ESCUELA: hoy cumplís LAS BODAS DE BRILLANTES y sólo quiero que sepas que has sido el centro de una colonia del lote IX. Ojalá sigas con tus puertas abiertas por muchos años más, para seguir cobijando niños que necesitan de tu aula ¡FELIZ CUMPLEAÑOS!”
Maestra: Isabel Benvenuto (1988-1989)
Cuando me designaron como personal de
Me recibieron los niños y padres con entusiasmo y cariño. Durante ese año trabajé con alumnos de nivel inicial hasta sexto año. Algunos de ellos hijos de campesinos y otros de empleados rurales. A todos los recuerdo con cariño, siendo hoy hombres y mujeres.
Cerrando mis ojos imagino aún los días de clases, los veo contentos, compañeros con ganas de encontrarse y contarse lo vivido durante los momentos que no estaban juntos. La campana sonaba y ellos corrían, jugaban, se reían y desde ese patio pequeño los observaba como disfrutaban de las horas de esparcimiento en una convivencia absoluta.
Escuela: mis deseos son que en estos setenta y cinco años, te sientas plena, llena de alegría y que guardes entre esas paredes todos los saberes y murmullos de quienes compartieron tu vida. ¡Feliz Cumpleaños!!
Maestra: Marcela Novarini (1990-2007)
“Mi paso por la escuela rural me trae tantos recuerdos!!!,pero lo que nunca dejo de rememorar es mi primer día…con mis jóvenes 21 años y la inexperiencia de la docente recién recibida llegué con mi delantal blanco a cumplir la función de MAESTRA RURAL.
El cariño y predisposición de esas familias que me recibieron fue increíble. Las caritas de mis primeros alumnos, que de variadas edades me esperaban, es una imagen que no olvido jamás.
Esa mañana compartí el aula con los niños y con sus familias que entraban y salían dejando la escuela radiante y perfumada para un nuevo inicio de clases, y comencé a sentir ese calor que el grupo ofrecía.
Útiles, plantas, libros y cortinas limpias se entremezclaron con el mate y las tortas que habían preparado y volví a casa segura de que había iniciado mi docencia en el lugar indicado: MI QUERIDA ESCUELA RURAL N° 147!!!”
Voces de los alumnos
En el archivo de la escuela se encuentra un cuaderno “Impresiones en la Escuela” habilitado en el año 1950, Año del Libertador de América, donde los alumnos de sexto al egresar del establecimiento dejaban escritas sus emociones y sentimientos.
¿Compartimos algunas?
“En los instantes de la partida con los pies en los umbrales de esta casa, dispuesto a dar un salto hacia el mundo. Una etapa de mi vida ha terminado y ante mí se abre un horizonte bastísimo de estudio, de trabajo y de lucha.
La escuela ha puesto en mis manos las mejores armas para vencer: el saber y la virtud.”
12-11-1951 - Alumno: José Adolfo Macagno
“Con unas pocas palabras quiero expresar mi gratitud por la enseñanza que nos han dado nuestros maestros.
Me voy escuela querida, ha llegado la hora de la despedida. Al abandonar estos patios, estas aulas y todo cuanto hemos hecho por hermosearte escuelita, quedan envueltas las emociones más justas y puras.
Yo se que el recuerdo de la escuela, que es bella, porque nos supo cobijar en las horas de estadía, será un recuerdo dulce, porque las impresiones en ella, son las más sanas e ingenuas. Queda quieta la campana y el badajo mudo, parece que su silencio es la expresión de su sentimiento triste al vernos partir.
Nos vamos escuela querida ¿Hacia adonde? A luchar, nuevos estudios, a escalar los peldaños de las artes unos, las letras y las ciencias otros, pero todos firmes y sin desmayar.
Hasta siempre queridos maestros que supieron guiarnos por la senda del bien, salgo a la vida preparado para luchar, a vivir con honor y alegría por mis padres por la patria grande y esta escuela mía”.
29-11-1951 - Alumno: Abel B. Macagno
“Escuela, al marcharme parto muy contento porque sé que en tus aulas tan modestas y lindas aprendí lo elemental de todo conocimiento y sé también que mi ignorancia fue transformándose hasta hoy, que creo podré defenderme en los senderos de la vida.
En el adiós a la escuela, a mis maestros, a mis compañeros y a la querida campana que hoy toca la hora para comenzar el descanso de las vacaciones, vaya todo mi cariño de alumno agradecido y la promesa de ser un buen hijo, digno de esta casa. Yo pienso volver a ella cuando necesite de mi presencia.¡Hasta cada momento Escuelita Querida! ¡Qué Dios bendiga tu presencia en todos los ámbitos de nuestra querida Patria!”
19-11-1952 - Alumno: Osvaldo Nicolás Berutto
“Ha llegado el momento de la despedida, finalicé el ciclo primario.
Estoy contento de haber cumplido con mi deber. He dado un paso más hacia delante en el camino del progreso y la cultura.
Ahora me dedicaré a otra vida, la de trabajar en el campo.
En la escuela aprendí muchas cosas nuevas, gracias a ella cursé sexto grado, con la educación e instrucción recibida lucharé con mejores armas.
La campana con su alegre repicar no me llamará a clase, pero su recuerdo quedará en mí.
Con un recuerdo cariñoso para los maestros y Escuela, dejo mis últimas palabras en este cuaderno” Impresiones en la escuela”
5-6-1956 - Alumno: Hugo Arturo Reim
Don René Giovannini nació el 23 de enero de 1929, tiene unos jóvenes 80 años, y está dotado de una memoria extraordinaria.
“Yo ingresé como oyente a la querida escuela en el año1935, la maestra era una señora llamada Demófila Gutierrez. Ya el próximo año comencé primero inferior con una maestra muy viejita llamada Adelina Sarmiento de Moris Giménez; a partir de entonces tuve a Carmen B. de Jiménez, de ella tengo los mejores recuerdos, muy recta pero muy buena.
Antes había muchos más días de clases, los feriados eran sólo el 20 de junio, 25 de mayo, 9 de julio, 17 de agosto y 12 de octubre; los sábados asistíamos también. El período escolar iba desde el primero de marzo hasta el 30 de noviembre; aunque al principio costaba mucho tener maestro todo el año, se necesitaban muchos trámites y pedidos por parte de la comisión directiva. Esto ocasionaba que cada año nos tomaran una prueba para determinar que grado nos correspondía. Nos enseñaban muy bien historia y geografía, hacíamos los mapas de Argentina y La Pampa a pulso (a veces más panzones) pero con todas las divisiones políticas. En clase había que estar muy atentos y escuchar muy bien la enseñanza de la maestra, porque no teníamos libros ni manuales.
En los recreos jugábamos al pisa-pisa, a la rayuela, a la escondida o hacíamos obras útiles, por ejemplo colocamos 2 hileras de eucaliptos alrededor del predio, don Luis Avalle nos hizo el terraplén con el tractorcito viejo. Al patio lo manteníamos limpio nosotros, aunque unos años hubo un portero, lo apodábamos Paié, porque era muy petiso el italiano, vivía en la piecita y cocinita de la escuela, lo ayudábamos a regar con agua llovida del aljibe. Teníamos unas pocas flores de Barba de Chivo y algunos sauces.
Éramos muy buenos compañeros, la amistad continúo toda la vida. Recuerdo que a la salida la mayoría íbamos hacia el oeste en caravanas de sulkis, caballos y chatas rusas; hacíamos algunas picardías pero nada grotesco, un día rodé con el sulki pero no fue un accidente grande.
La escuela comenzó a funcionar en una pieza de mi abuelo Bautista Macagno. En el 37 don Luis Suppo dona una hectárea y se construye la escuela, los vecinos compraron puertas y ventanas en los remates, se hicieron los adobes con tierra buena del bajo de Suppo y se construyó como pudo. Al poco tiempo el edificio estaba carcomido, desgastado por el viento y volvimos a clases al campo del abuelo. Llamaron a los albañiles, hermanos Martín (Juan y El morocho) e hicieron un buen arreglo, revocaron, cambiaron aberturas, edificaron una pieza más y se colocó cielorraso de chapadur, desde entonces la escuela funciona allí.
En el año 1949 fui secretario de la Asociación de ex alumnos, construimos el mástil y lo inauguramos con un gran asado, fue un éxito, se consumió toda la vaquillona. Ya después abandoné porque me fui al servicio militar a Tandil, VI Brigada Aérea. Posteriormente entré en la policía, el 16 de agosto de 1951 llegué a Conelo como agente.
Tengo los mejores recuerdos de la escuelita, hemos pasado unos años muy lindos”.
Ángel Suppo, alumno que ingresó en 1934, hijo de don José quien donara la hectárea para la construcción de la escuela.
“Tengo un recuerdo muy lindo de mi padre porque fue el que donó la hectárea de tierra para hacer la escuela, para que nosotros (los hijos) y otros pudieran ir a aprender y poder afrontar la vida y tener educación.
Entre todos los padres de los alumnos hicieron una comisión, pusieron un inspector, que fue el Sr. Luna, oriundo de San Luis, quien hizo los trámites para poder levantar la escuela, que en principio fue nacional luego pasó a ser provincial.
La edificación de la escuela estuvo a cargo de Pedro Guardamagna, que hizo los adobones, y el albañil Juan Pusso. La plantación la hemos hecho entre todos los alumnos con la ayuda del portero José Malano (apodado Paie).
Fuimos alumnos de la institución Valentín, yo Ángel, Pío y Lino. Tengo unos recuerdos muy lindos. Los maestros fueron: Demófila Gutierrez, Adelina Sarmiento (sobrina de Domingo F. Sarmiento), Luis Ávila y Sra. Gimenez.
Los compañeros: René Giovannini, Norberto Macagno, Pedro Servetti, Francisco Köhler, Mateo Schimpf, Aurelia Soncini, Catalina Schimpf y Juan Baretta.
Compañeros de otros grados eran: los hermanos Giovanninni, Soncini, Köhler, Schmipf, Olivero, Montaldo, Servetti, Bruno y Avalle.
La enseñanza era buena. El docente empezaba a dictar las clases por primero inferior y continuaba uno por uno hasta llegar a sexto grado. Todos los alumnos estábamos en el mismo aula. Las materias eran: matemática, lengua, historia y geografía.
La comisión estaba formada por Bautista Macagno, José Suppo (mi padre), Aurelio Soncini, Miguel Giovanninni, Sebastián Macagno, Luis Avalle, Guido Bono y Juan Servetti.
Para recaudar fondos organizaban bailes en los galpones de los campos. La primera organización se hizo en el galpón del campo de mi padre José, donde habito actualmente. Se donaban tortas, pasteles, cajas de bombones y lechones. Parte de lo donado se rifaba y lo demás se remataba. También se vendían café y bebidas. Las orquestas eran de Castex, como Salcedo y otros. Se hacían concursos de tango.
Así nos cuentan Josefa e Isabel Sartori
Josefa nació el 02.10.1931 e Isabel el 05.11.1938.
“Vivíamos a dos leguas de la escuela, íbamos a caballo o en sulki, cuando nos agarraba la tormenta entrábamos en algún campo vecino, nos secábamos y nos prestaban abrigo. Los seis hermanos fuimos alumnos de la escuelita, yo (Josefa) comencé segundo grado porque anteriormente nuestros padres nos mandaban de la familia Sacks y recibíamos clases de un maestro particular muy viejito. Ñata y yo nos turnábamos asistíamos un día cada una, pues la otra debía quedarse en casa a cuidar los animales; la que iba traía los deberes y a la noche los hacíamos, bajo la luz de una lámpara a kerosén.
Mi primer maestra fue doña Carmen Jiménez, los años posteriores el maestro Alberto Arias, éramos un grupo grande de 20 ó 25 alumnos, tal vez el más pícaro era Luis Garello, saltaba la ventana y se escapaba del aula. Tengo muy lindos recuerdos, a mi me gustaba mucho dibujo y era rápida para los números. Participaba en los actos diciendo poesías o bailando la ranchera “Mate amargo”. En los recreos corríamos, jugábamos al pisa pisa, a la rayuela y también plantábamos eucaliptos, los hoyos los hacía don Paié, nosotros poníamos marlos de choclos para abono y regábamos. Teníamos almácigos de berro y rúcula para la maestra porque era diabética y necesitaba comerlos.
Yo (Isabel) comencé de oyente a los 5 años, porque me encantaba la escuela. Mi mejor compañero fue Omarcito Macagno, era tan travieso, un día a la salida de la escuela no encontramos el sulki ¡Qué desesperación! ¡Cómo llorábamos con mi hermana!, él se moría de risa, en el recreo había soltado la yegua y era tan mansita que se había ido sola para el campo; Osvaldo Berutto la salió a buscar y la trajo.
Recuerdo una obra o velada que hicimos, uno (no recuerdo quien) representaba al doctor, Titi Sereno era doctora, yo enfermera y teníamos a un bebé en el cochecito ¡Nos salió tan linda!
La escuela no era como ahora tenía un salón y dos aulas chiquitas, con una cocinita improvisada, los baños estaban afuera.
A los actos centrales íbamos a Castex con la bandera a desfilar, mucho frío hacía en las mañanas. Los de fin de año eran en la escuela y los bailes en el galpón de Sebastián Macagno.
Fueron unos años muy felices”.
Rosana Lis Bonetto, ex alumna que ingresó a la escuela en 1981 (Alumna de las Bodas de Oro).
“Hoy tengo la oportunidad de volver atrás en mi vida, y traer hasta el presente los momentos más lindos de mi infancia. En ellos encuentro a mi querida "Escuelita de campo" como solíamos llamarla todos. Hay en cada rincón, en cada pedazo de ella un poco de alegría, de llanto, de enseñanza y de nostalgia que fueron quedando a lo largo de sus 75 años.
Maestros, alumnos, aprendizajes y juegos fueron dejando su huella y su esencia sigue intacta, aquella que nos supo mostrar el valor de lo humano, la importancia del saber y lo simple de la amistad.
Era bueno compartir con niños de distintas edades un mismo espacio físico y a su vez una única maestra, eso nos enseñaba a ser pacientes y respetuosos. Los más grandes no hacían pagar "derecho de piso" a los más pequeños y por el contrario a ellos se los respetaba como tales.
Las escondidas, Martín Pescador, la rayuela, el delegado, y el fútbol eran algunos de los juegos que compartíamos, a la hora del esperado recreo, con todos y cada uno de los chicos sin importar la edad.
Como olvidarme de las fiestas patrias y la ansiada "fiesta de fin de año". En ellas participábamos todos, algunos en mayor, otros en menor medida, y preparábamos vestimenta y escenario con la ayuda de los padres.
Todo esto siempre estuvo guiado, obviamente, por maestras que a mi parecer tenían una excelente calidad humana. En mis primeros años, sin lugar a dudas los más importantes, tuve como maestra a la Sra. Pastora Bruno. Ella me enseñó desde la simpleza del juego hasta la complejidad de las matemáticas. Era muy recta y justa a tal punto que trataba a sus hijas dentro del aula como un alumno más. Y eso estaba bueno, las reglas eran para todos por igual.
También recuerdo el momento en que nos comunicaba su traslado a otra escuela, fue una noticia muy triste para mí y una gran incertidumbre me invadió porque no sabía como sería la "nueva maestra".
Pero esa sensación se disipó cuando conocimos a la Sra. María Celia Martín, una mujer joven con sus labios y párpados pintados, con su cabello siempre arreglado y una sonrisa que rompía el hielo de aquel momento.
Maria Celia fue mi maestra desde tercero hasta quinto año aunque nos dejó en el momento en que tuvo a dos de sus hijos, si es que mal no recuerdo, retomó su actividad apenas se lo permitieron ellos. En ese lapso de tiempo hubo maestras suplentes y de la que me acuerdo, a pesar de que estuvo poco tiempo, es de la Sra. Susana de Vitta. Nos hablaba de manera muy pausada y hasta cuando se enojaba no lograba levantar su voz.
Mis últimos dos años estuvieron marcados por una joven, pero no menos experimentada, llamada Sonia Martín. Con ella siento que aprendí la esencia de la persona, la perseverancia y el tesón que ningún ser humano pueda imaginar. Hoy como ayer sigue siendo un ejemplo de vida a seguir y una persona a la que llegué a querer como alguien de mi familia.
Sí Escuela, ya cumples tus 75 años y allí sigues intacta, formando a generación tras generación de aquellos que hoy deciden continuar viviendo en la tranquilidad y no en la comodidad.
Podrán cambiar el color de tus paredes, renovar muebles, llenar la biblioteca con nuevos libros pero tu esencia sigue intacta, la de dejar una huella inmensurable en el corazón de todos y cada uno de quienes recorrieron tus aulas.
Felices 75 años escuelita y gracias a todos los que aún apuestan a lo que realmente vale, la educación”.


